China aprueba la normativa más estricta sobre la tenencia de perros
China aprobó una versión revisada de la Ley de Sanciones de Seguridad Pública, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, introduciendo el marco legal más estricto hasta ahora sobre la tenencia de perros. La reforma convierte la convivencia con mascotas en una cuestión directamente vinculada a la seguridad pública, con sanciones claras para conductas que antes quedaban en un área gris.
La normativa establece responsabilidades explícitas para los dueños y eleva el costo legal de comportamientos considerados peligrosos, molestos o negligentes en espacios residenciales y públicos.
Qué cambia realmente a partir de 2026
El cambio central es conceptual: tener un perro deja de ser un asunto privado. A partir de 2026, los actos del animal se consideran extensiones directas de la conducta de su dueño. Pasear sin correa, permitir intimidaciones, ruidos persistentes o falta de control ya no se tratarán solo como conflictos vecinales, sino como infracciones administrativas, según explicó la interpretación de la ley publicada por medios chinos como Beijing Daily
La ley introduce sanciones graduales que incluyen advertencias, multas y, en casos graves o reiterados, detención administrativa, algo poco habitual en regulaciones anteriores sobre mascotas.
Conductas sancionadas por la nueva ley
La normativa detalla de forma explícita varias situaciones:
- Criar perros que alteren la vida normal de otras personas puede conllevar advertencias y multas de hasta 1.000 yuanes.
- Permitir que un animal intimide o amenace a terceros puede derivar en multa o detención administrativa.
- Criar o vender perros catalogados como peligrosos se sanciona con multa y hasta 10 días de detención en casos graves.
- No adoptar medidas de seguridad y causar lesiones a otras personas implica responsabilidad directa del dueño.
- Incitar deliberadamente a un animal a atacar se equipara legalmente a una agresión intencional.
Impacto en la vida cotidiana urbana
Las autoridades reconocen que durante años muchos conflictos relacionados con perros eran difíciles de gestionar por falta de base legal clara. Ladridos nocturnos, perros sueltos en barrios residenciales o situaciones de miedo recurrente quedaban sin solución efectiva.
Con la reforma, se establecen criterios precisos para intervenir, reforzando la capacidad de actuación policial y administrativa. El objetivo declarado es prevenir conflictos, no solo castigarlos.
Mensaje central de la reforma
Desde 2026, la tenencia de perros en China implica obligaciones legales estrictas. El bienestar del animal, la seguridad de terceros y la convivencia comunitaria pasan a estar regulados bajo un marco de interés público.
ELEMENTO CULTURAL
En el discurso administrativo chino, un concepto clave es “公共秩序” (gōnggòng zhìxù), que se traduce como orden público.
公共 significa “colectivo” o “de todos”, mientras que 秩序 alude a orden y estabilidad. No se limita a seguridad policial, sino a la armonía cotidiana entre individuos.
Esta normativa se enmarca precisamente en esa lógica: la tenencia de perros deja de evaluarse solo desde la libertad individual y pasa a medirse por su impacto en el orden y la tranquilidad de la comunidad.
Análisis de Hanyu Online basado en información de medios oficiales chinos.
