Goldman Sachs recomienda sobreponderar acciones chinas
Goldman Sachs volvió a colocar a China en el centro de la estrategia global de inversión. En un informe macroeconómico publicado el 5 de enero de 2026, el banco de inversión recomendó sobreponderar las acciones chinas dentro de las carteras para Asia-Pacífico, al estimar que el mercado bursátil del país podría crecer entre 15% y 20% anual durante 2026 y 2027. La entidad considera que las valoraciones actuales siguen descontadas frente a otros mercados comparables y que existen nuevos motores de crecimiento estructural.
China vuelve al radar estratégico de los grandes bancos
La recomendación de Goldman Sachs abarca tanto acciones A del mercado continental como acciones listadas en Hong Kong, y se enmarca en su asignación regional para Asia. Según el informe, China destaca como uno de los mercados con mayor potencial relativo en un contexto global de crecimiento desigual y ajustes monetarios.
De acuerdo con la cobertura publicada por 财联社, el banco proyecta que los beneficios empresariales en China crecerán un 14% en 2026 y un 12% en 2027, a lo que se suma un potencial adicional de recuperación de valoraciones cercano al 10%. Goldman subraya que el descuento del mercado chino frente a otros índices internacionales sigue siendo significativo.
Los motores que sostienen el crecimiento bursátil
El informe identifica varios factores clave detrás de esta visión optimista. Entre ellos destaca la aplicación comercial de la inteligencia artificial, la expansión internacional de empresas chinas y las políticas orientadas a reducir la competencia interna excesiva, lo que mejora márgenes y disciplina industrial.
A esto se suma el avance de productos de alto valor añadido, especialmente en manufactura avanzada, tecnología y servicios asociados, sectores que Goldman considera mejor posicionados para sostener el crecimiento de beneficios en los próximos años.
Exportaciones sólidas y cuenta corriente favorable
En el plano macroeconómico, Goldman Sachs señala que la resiliencia exportadora sigue siendo un pilar central. El banco estima un crecimiento real de las exportaciones cercano al 5% en 2026, tras un desempeño fuerte en 2025, y proyecta que el superávit de cuenta corriente alcance el 4.2% del PIB.
Según el informe, la reconfiguración de las cadenas industriales globales y la consolidación de la capacidad manufacturera china permiten sostener esta fortaleza externa incluso en un entorno de menor crecimiento global.
Inversión, política fiscal y apoyo al consumo
El documento también prevé una aceleración de la inversión, con la formación bruta de capital fijo pasando de 1.5% en 2025 a 3.5% en 2026. La política fiscal se orientará principalmente a alta tecnología, renovación urbana e infraestructura vinculada al bienestar social.
En cuanto al consumo, Goldman anticipa una desaceleración del consumo privado, compensada en parte por un mayor gasto gubernamental. El banco espera que continúen los programas de renovación de bienes de consumo y que el consumo de servicios mantenga un crecimiento superior al de bienes físicos.
Crecimiento económico y política monetaria más expansiva
Goldman Sachs proyecta un crecimiento real del PIB chino del 4.8% en 2026, por encima del consenso del mercado. En política monetaria, anticipa dos recortes de tasas de interés de 10 puntos básicos y una reducción del coeficiente de reservas bancarias de 50 puntos básicos, junto con un déficit fiscal más amplio.
Estas previsiones, más expansivas que el consenso, refuerzan la tesis de apoyo macroeconómico al mercado de capitales.
Reacción inmediata del mercado
El mismo día de la publicación del informe, el Índice de Shanghái superó los 4.000 puntos, encadenando 12 sesiones consecutivas al alza, la racha más larga desde 1993. El volumen negociado alcanzó los 2.55 billones de yuanes, y los medios financieros locales citaron ampliamente la recomendación de Goldman como uno de los factores de fondo del optimismo del mercado.
🈶 ELEMENTO CULTURAL
En China, el término “高配” se utiliza en el lenguaje financiero para describir una asignación de activos superior al peso estándar dentro de una cartera. Cuando grandes instituciones internacionales emplean esta expresión en relación con China, suele interpretarse como una señal de confianza estructural y no solo como una recomendación táctica de corto plazo.
