China acelera el cierre de sucursales bancarias físicas

El sistema bancario chino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. Durante 2025, más de diez mil sucursales bancarias físicas cerraron sus puertas, reflejando un cambio estructural impulsado por la digitalización financiera y una reforma sostenida del sector.

Aunque el número total de nuevas oficinas aprobadas siguió siendo elevado, el balance final dejó una reducción neta significativa, confirmando que la banca presencial ya no ocupa el mismo lugar que hace una década.


Más cierres que aperturas: el ajuste del mapa bancario

Según datos oficiales recopilados por medios económicos chinos, en 2025 se autorizaron más de 11.000 cierres de sucursales bancarias, mientras que las nuevas aperturas superaron las 8.400. El resultado fue una reducción neta de más de 2.000 oficinas en todo el país.

Este ajuste afectó de manera especial a las cooperativas rurales de crédito y a los bancos rurales, sectores que concentraron una parte importante de los cierres. La tendencia fue confirmada por reportes de China Securities Journal y análisis regulatorios difundidos por la Comisión Nacional de Supervisión Financiera, que subrayaron que el proceso forma parte de una optimización de la red bancaria, no de un abandono territorial.


Fusiones, absorciones y banca digital como motor del cambio

En el mismo periodo, más de 200 bancos rurales dejaron de operar como entidades independientes, tras procesos de absorción o adquisición aprobados por los reguladores.
Este fenómeno se inscribe en una política más amplia de consolidación financiera, respaldada por informes de Jiemian News, que señalan que muchas oficinas rurales operaban con costos elevados y baja rentabilidad.

El avance de la banca digital ha sido clave. Actualmente, más del 90 % de las operaciones bancarias básicas pueden realizarse por canales digitales, desde pagos y transferencias hasta gestión de cuentas. Esto ha reducido drásticamente la necesidad de mantener oficinas físicas, cuyo costo anual puede alcanzar cifras muy altas incluso en ciudades medianas.


Cajeros automáticos y servicios presenciales en retirada

El cierre de sucursales no es el único indicador del cambio. En los últimos cinco años, China ha reducido en más de 250.000 unidades el número de cajeros automáticos, una señal clara del desplazamiento hacia pagos móviles y servicios en línea.

Las autoridades financieras han insistido en que esta reconfiguración busca mejorar la eficiencia del sistema y reducir riesgos, manteniendo al mismo tiempo mecanismos alternativos de atención para poblaciones que aún requieren servicios presenciales.


Eficiencia financiera frente a acceso social

El debate no se centra únicamente en números. Analistas advierten que, aunque la digitalización mejora la eficiencia y reduce costos, plantea desafíos para adultos mayores y comunidades rurales con menor alfabetización digital.

Hasta ahora, no existen datos públicos consolidados que midan el impacto social exacto de los cierres, ni cuántos usuarios han perdido acceso inmediato a servicios presenciales. Este vacío explica por qué el tema sigue siendo observado con cautela por reguladores y expertos.


🈶 ELEMENTO CULTURAL

En China, el concepto de “banca sin mostrador” se ha normalizado rápidamente. Pagar, ahorrar o pedir un crédito desde el móvil ya no se percibe como innovación, sino como estándar cotidiano. Para muchos usuarios jóvenes, acudir físicamente a una sucursal es hoy una excepción, no una necesidad, lo que ayuda a explicar por qué el cierre de oficinas genera menos resistencia social de la esperada.

Análisis editorial de Hanyu Online, basado en información oficial y reportes económicos verificados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *