China expone la industria de comentarios falsos en livestreaming
Una investigación reciente en China destapó una práctica extendida en el comercio electrónico en vivo: la fabricación sistemática de comentarios falsos para inflar ventas, manipular algoritmos y empujar compras por impulso. En un caso documentado en Beijing, más del 70% de los mensajes visibles en un livestream resultaron ser ficticios.
Quiénes son los “comentadores profesionales”
El reportaje define a los llamados comentadores profesionales como personas o equipos organizados que operan múltiples cuentas o contratan redes de perfiles falsos para simular interacción real durante transmisiones en vivo. Su función no es opinar, sino crear la ilusión de popularidad, urgencia y aprobación social.
Estos grupos trabajan para comerciantes que buscan destacar en plataformas de livestreaming, donde la cantidad de comentarios, preguntas y supuestas compras influye directamente en la visibilidad que otorgan los algoritmos.
Un caso en Beijing: mil comentarios y 70% falsos
En junio de 2025, una investigación de la Beijing Municipal Market Supervision Administration analizó una transmisión comercial que promocionaba un producto común presentado como “adelgazante”. En apenas 12 horas, el live acumuló más de 1.000 comentarios en pantalla.
El resultado fue contundente: cerca del 70% de esos mensajes eran falsos. Las frases estaban guionizadas y repetían promesas exageradas como pérdidas rápidas de peso o compras reiteradas, diseñadas para inducir confianza y acelerar decisiones de consumo.
(Información replicada por medios nacionales como Xinhua y CCTV).
Tres métodos habituales para “inyectar” popularidad
La investigación identifica tres tácticas recurrentes. La primera consiste en guionizar frases llamativas, con testimonios exagerados o resultados milagrosos. La segunda es el cambio constante de identidad: una misma persona maneja decenas de cuentas “criadas” durante meses para parecer usuarios reales distintos.
La tercera técnica es la falsa explosión de pedidos. Se simula que el stock se agota en segundos mediante comentarios coordinados y bloqueos temporales de inventario, generando presión psicológica sobre los espectadores.
El caso de Anhui y la escala del negocio
Autoridades en la provincia de Anhui desmantelaron un grupo que se hacía pasar por empresa comercial. Reclutaban personas para operar hasta 30 teléfonos cada una, con múltiples tarjetas SIM y cuentas, ofreciendo paquetes completos de comentarios y reseñas para plataformas de comercio electrónico.
Este caso evidenció que no se trata de acciones aisladas, sino de una cadena organizada que opera como un negocio en sí mismo.
Cuánto cuesta fabricar interacción falsa
Según datos verificados por autoridades, los precios varían según el tipo de mensaje. Un comentario genérico puede costar 0,5 yuanes, una pregunta fingiendo ser cliente interesado unos 2 yuanes, y mensajes diseñados para crear sensación de escasez hasta 5 yuanes. También existen paquetes: “por transmisión” o “por día completo”, con tarifas fijas.
Estos costos relativamente bajos explican por qué la práctica se volvió común entre pequeños y medianos comerciantes.
Por qué el sistema lo permite
El incentivo principal está en el diseño de las plataformas. Más interacción suele traducirse en mayor exposición algorítmica. Esto crea una ventaja artificial para quienes inflan datos y un entorno donde “el que no manipula, pierde”.
El resultado es un mercado distorsionado, donde la visibilidad no depende de la calidad del producto sino de la capacidad de falsificar popularidad.
Impacto legal y regulatorio
El informe señala que estas prácticas pueden violar leyes de protección al consumidor y normas contra la competencia desleal. Además, se menciona un nuevo reglamento sobre supervisión del comercio electrónico en vivo que prohíbe explícitamente fabricar información falsa o engañosa, ya sea mediante personas o herramientas tecnológicas.
Las recomendaciones apuntan a tres frentes: reguladores con mayor coordinación y sanciones, plataformas ajustando algoritmos para que el fraude no sea rentable, y comerciantes compitiendo con reputación real.
La pregunta de fondo es incómoda: si la interacción visible ya no refleja interés auténtico, ¿cuánta confianza puede sostener el comercio en vivo a largo plazo?
Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto cultural y lectura comparada.
