El deporte de invierno impulsa economías regionales en China
Durante décadas, el invierno fue visto como una limitación económica en amplias zonas del norte de China. Hoy, esa lógica se ha invertido. El hielo y la nieve se han convertido en motores de crecimiento regional, empleo y consumo, dando forma a lo que las autoridades llaman la “economía del hielo y la nieve”.
El fenómeno no se limita a un solo sector. Turismo, deporte, equipamiento industrial y políticas públicas convergen para transformar un recurso estacional en una industria estructural.
De recurso frío a motor económico
En el noreste de China, especialmente en Heilongjiang, Jilin y Liaoning, gobiernos locales y empresas impulsan una cadena completa que integra turismo invernal, deportes de nieve y fabricación de equipamiento especializado. El objetivo es claro: convertir el clima frío en actividad económica sostenible.
La estrategia busca retener población, generar empleo local y activar el consumo interno en regiones que históricamente dependieron de industrias tradicionales.
Turismo de invierno: más experiencias, más gasto
Los destinos de hielo y nieve han dejado de ser simples estaciones de esquí. En Changchun, proyectos como circuitos de deslizamiento aéreo se han convertido en atracciones clave. Jilin estima que en la temporada 2025–2026 tanto el número de turistas como el gasto total crecerán a doble dígito.
En Heilongjiang, pueblos turísticos integran alojamiento, gastronomía y fotografía temática, sumando actividades como globos aerostáticos, pistas recreativas y festivales locales. En Liaoning, eventos de pesca invernal han atraído a más de cien mil visitantes, consolidándose como productos culturales propios.
Las tres provincias trabajan además en un gran circuito regional de turismo de invierno que combina esquí, paisajes y tradiciones locales reporto el Gobierno Chino.
Deportes de nieve: masificación y calendario continuo
El crecimiento no se apoya solo en visitantes ocasionales. Los deportes de invierno se están masificando. En Jilin, los campamentos de esquí se han integrado como opción vacacional para niños y familias, con programas que van desde iniciación hasta competencia.
Liaoning anunció más de 120 eventos deportivos invernales en una sola temporada, con participación directa prevista de más de 300.000 personas. Heilongjiang, por su parte, impulsa ligas populares y competitivas para mantener la actividad durante todo el invierno y sostener el consumo asociado.
Fabricación de equipamiento: industria que se queda
La economía del hielo y la nieve también se refleja en fábricas y talleres. En distintas ciudades del noreste operan empresas que producen vehículos para nieve, botas de esquí, sistemas de nieve artificial y maquinaria de mantenimiento de pistas.
Algunas compañías, introducidas desde el sur del país, ya producen decenas de miles de unidades al mes y planean ampliar líneas para abastecer tanto el mercado regional como el nacional. El sector no solo genera empleo industrial, sino que reduce la dependencia de importaciones.
Metas nacionales y planificación a largo plazo
El impulso regional se apoya en una política nacional clara. Un documento del Consejo de Estado fija objetivos concretos para la economía del hielo y la nieve: alcanzar una escala de 1,2 billones de yuanes en 2027 y 1,5 billones en 2030.
La planificación abarca deportes, turismo, cultura y equipamiento, con un diseño territorial que busca distribuir beneficios y evitar desarrollos aislados.
Legado olímpico convertido en consumo
El ejemplo más visible del modelo es la región Beijing–Zhangjiakou. Infraestructura construida para los Juegos Olímpicos de Invierno hoy funciona como espacio turístico y deportivo. En Yanqing, las áreas olímpicas ya han recibido más de un millón de visitantes. En Zhangjiakou, miles de jóvenes entrenan cada temporada en centros especializados.
La experiencia muestra cómo grandes inversiones pueden transformarse en actividad económica recurrente.
Un sector en rápida expansión
Según informes citados por medios estatales, la industria del hielo y la nieve casi triplicó su tamaño entre 2016 y 2024, con un crecimiento anual superior al 20%. Para la temporada 2025–2026 se proyectan cientos de millones de participaciones turísticas y miles de millones en ingresos.
El desafío central ya no es atraer visitantes puntuales, sino sostener el crecimiento de forma equilibrada y duradera.
El invierno como ventaja competitiva
La apuesta china parte de una idea simple: el frío no es un obstáculo si se convierte en producto. Infraestructura, eventos, juventud, industria y planificación se combinan para transformar una condición climática en una ventaja económica.
Lejos de ser un fenómeno pasajero, la economía del hielo y la nieve se perfila como una pieza estable del desarrollo regional y del consumo interno chino.
Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto social y lectura comparada.
