Beijing Sur logra trenes cada 3 minutos en hora punta

La alta frecuencia de trenes en China volvió a generar debate tras un ajuste operativo en la línea Beijing–Shanghái. En el primer trimestre de 2026, la estación Beijing Sur logró por primera vez salidas con intervalo de 3 minutos en horas de máxima demanda, una cifra que muchos medios compararon con la operación del metro urbano.

El ejemplo citado es concreto. El 5 de febrero, a las 10:00 de la mañana, partió el tren G9 con destino a Shanghái Hongqiao. Apenas tres minutos después salió el G11 hacia el mismo destino. Dos servicios consecutivos, mismo trayecto, intervalo mínimo.

Qué implica pasar de 4 a 3 minutos

Reducir un minuto puede parecer un ajuste pequeño. Sin embargo, en operación ferroviaria de alta velocidad supone una coordinación compleja entre sistemas de control, planificación de horarios, despacho en estación, conducción de trenes y protocolos de seguridad.

Según explicó el ingeniero Zhang Bo, del Grupo Ferroviario de Beijing, cada minuto exige validaciones integrales y pruebas para asegurar que la estabilidad del sistema no se vea comprometida. El recorte del intervalo no depende de un solo factor, sino de una cadena completa de optimizaciones técnicas.

Además, se mantiene un margen de seguridad para escenarios no normales, como clima adverso o limitaciones de velocidad. El objetivo es aumentar capacidad sin sacrificar estabilidad operativa.

Impacto en la capacidad de la línea

El ajuste del intervalo de 4 a 3 minutos eleva aproximadamente un 10% la capacidad de transporte en la línea Beijing–Shanghái, una de las más transitadas del país.

El cambio llega en plena temporada de viajes del Festival de Primavera 2026, periodo en el que se proyectan 540 millones de desplazamientos a nivel nacional, con un promedio diario de 13,48 millones de pasajeros.

En ese contexto, cada mejora en densidad operativa tiene impacto directo en la absorción de demanda.

La idea de “operación tipo metro”

Algunos medios describieron la frecuencia de 3 minutos como una “operación tipo metro”. La etiqueta sugiere que el pasajero puede acercarse a la estación con mayor flexibilidad, sin depender tanto de horarios estrictos.

Sin embargo, la comparación tiene límites. A diferencia del metro urbano, la alta velocidad implica distancias largas, mayores velocidades y protocolos más exigentes. El logro no es solo la frecuencia, sino mantenerla bajo estándares de seguridad ferroviaria de alta velocidad.

Casos similares en el sur del país

En el corredor Guangzhou–Shenzhen–Hong Kong, tras un ajuste de horario realizado el 26 de enero, se reportó una operación de alta densidad con 387 trenes durante el periodo operativo citado.

La estrategia apunta a un modelo más flexible y denso en los corredores con mayor presión de demanda, aunque los datos confirmados de 3 minutos corresponden específicamente a Beijing Sur.

Capacidad, estabilidad y límites

Reducir intervalos es un indicador del nivel operativo alcanzado por un sistema ferroviario. No obstante, el verdadero desafío no es solo la frecuencia, sino la consistencia en puntualidad, seguridad y capacidad de respuesta ante incidentes.

El ajuste en Beijing Sur muestra hasta dónde puede comprimirse la programación sin romper los márgenes de seguridad. Si el modelo se mantiene estable en el tiempo, podría consolidarse como nuevo estándar en los corredores de mayor tráfico.

Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto técnico y lectura comparada.

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