Por qué los chinos comen semillas de girasol en Año Nuevo
Cada Año Nuevo chino hay algo que nunca falta sobre la mesa: un plato lleno de semillas de girasol. Se comen durante horas, casi sin darse cuenta. Mientras se conversa, se ríe o se juega a las cartas, las cáscaras se acumulan. Pero ¿por qué este gesto tan simple se volvió parte esencial de la celebración?
Una costumbre con raíces antiguas
La costumbre no es reciente. El consumo de semillas en China tiene raíces antiguas. Hallazgos arqueológicos muestran presencia de semillas en tumbas de la dinastía Han, y textos agrícolas del norte de Wei describen técnicas de cultivo y procesamiento. Es decir, las semillas formaban parte de la vida cotidiana mucho antes de convertirse en símbolo festivo.
Cómo se vinculó al calendario del Año Nuevo
Ya en la dinastía Song aparece un verso popular que dice: “En el primer mes se comen semillas, en el segundo se vuelan cometas”. Esa frase muestra que el acto de “pelar semillas” ya estaba ligado al primer mes lunar y a las costumbres estacionales.
De semillas de sandía a semillas de girasol
Durante siglos predominaban las semillas de sandía. Más tarde, con la apertura de rutas marítimas a finales de la dinastía Ming, llegaron nuevas variedades desde América, entre ellas la semilla de girasol. Con el tiempo, y especialmente en la etapa moderna, la semilla de girasol se consolidó como la más común en celebraciones.
Por qué se volvieron un clásico en casa
Su éxito no se explica solo por tradición. En épocas donde los recursos eran limitados, las semillas eran económicas y rendían mucho. A diferencia de alimentos más elaborados, un pequeño cuenco podía entretener a toda la familia durante horas. No era lujo: era compañía.
El detalle clave: ritmo social y conversación
El gesto mismo de comerlas encaja con el ritmo del Año Nuevo. Tomar la semilla, romper la cáscara, sacar el interior. Es un proceso lento y repetitivo que acompaña la conversación sin interrumpirla. El sonido seco de la cáscara al abrirse llena los silencios y hace que la reunión fluya con naturalidad.
Simbolismo: semilla, familia y buenos deseos
También existe un simbolismo lingüístico: en chino, la palabra “semilla” suena igual que “hijo”. Esa coincidencia se asocia al deseo tradicional de prosperidad familiar y continuidad. Por eso, compartir semillas puede leerse como un gesto simple con carga simbólica.
Más que snack: un “puente” para socializar
Además, ofrecer semillas es una forma sencilla de iniciar interacción. Alguien extiende el plato, otro toma un puñado, y la conversación empieza. No requiere ceremonia ni formalidad. Funciona como puente social en visitas y reuniones.
Lo que realmente explica su popularidad
Más que un snack, las semillas de girasol son parte del ritual doméstico del Año Nuevo: acompañan el tiempo compartido, prolongan la reunión y vuelven más fácil la convivencia.
Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto urbano y lectura comparada.
