90 mujeres regresan juntas a su aldea por Año Nuevo en China

90 mujeres regresan aldea en Hubei

La mañana del 22 de febrero de 2026, 90 mujeres regresan aldea en la provincia de Hubei para celebrar el Año Nuevo. El recibimiento fue público, con petardos y tambores frente al salón cultural del clan Zhou en la aldea Xiaqiao, en Yangxin.

No se trató de visitas individuales. Fue un regreso colectivo organizado bajo el nombre “Las hijas del clan Zhou vuelven al hogar”.


Un grupo que abarca tres generaciones

Las participantes tenían entre 26 y 86 años. Algunas viajaron desde otras provincias como Sichuan o Hebei.

El plan no surgió de forma improvisada. Según el reporte, la idea fue propuesta durante el Festival de Medio Otoño de 2025 y, desde entonces, familiares del clan trabajaron varios meses en la organización.

La escena combinó emoción personal y logística comunitaria.


El propósito declarado del encuentro

Los organizadores explicaron que el objetivo era reforzar valores familiares: respeto a los mayores, armonía entre vecinos y unidad generacional.

El mensaje central fue claro: aunque una hija se case y se marche, sigue formando parte del lugar donde creció.

El acto tuvo carácter ceremonial, pero también intención simbólica de continuidad.


El valor real estuvo en el reencuentro

Más allá del recibimiento formal, uno de los testimonios destacó otro aspecto.

Una de las representantes afirmó que el mayor regalo fue reencontrarse con amigas de infancia. Recordaron escenas concretas de la vida rural compartida: bañarse juntas, recoger hierbas silvestres, cortar leña.

Las niñas de entonces ahora sostienen sus propios hogares. El contraste entre pasado y presente dio profundidad emocional al evento.


Tradición íntima o ritual organizado

Aquí aparece el debate.

¿Se trata de un regreso auténtico a la raíz familiar?
¿O de una tradición transformada en evento público?

El material no presenta el caso como fenómeno nacional ni como política institucional. Es un hecho local, con narrativa comunitaria definida.

La tensión está en la escala: una costumbre históricamente privada se convierte en acto colectivo visible reporto News China.


Entre pertenecer y volver

El segundo día del Año Nuevo suele asociarse con el regreso de la hija casada al hogar materno. Lo que distingue este caso es la magnitud: noventa mujeres al mismo tiempo.

La imagen refuerza identidad, memoria y cohesión social.

Puede ser tradición y puesta en escena al mismo tiempo. La emoción personal no desaparece porque exista organización.

En este caso, el regreso colectivo funcionó como recordatorio de pertenencia.


Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto urbano y lectura comparada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *