China no participará por ahora en negociaciones de desarme nuclear
El Gobierno chino confirmó que, en la etapa actual, no participará en negociaciones internacionales de desarme nuclear. La declaración se produjo el 5 de febrero de 2026, el mismo día en que expiró el último tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia, y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre responsabilidad y equilibrio estratégico global.
Una posición oficial reiterada por el Ministerio de Exteriores
Durante la rueda de prensa regular del Ministerio de Asuntos Exteriores, el portavoz Lin Jian fue claro: China no se sumará, por ahora, a negociaciones de reducción de armas nucleares. La explicación central no fue una negativa al desarme como principio, sino una diferencia estructural entre arsenales.
Según el portavoz, el arsenal nuclear chino no se encuentra en el mismo orden de magnitud que el de Estados Unidos y Rusia, países que históricamente concentran la gran mayoría de las ojivas nucleares del mundo. Bajo este contexto, China considera inapropiado participar en un marco que exija una “igualdad formal” entre fuerzas nucleares profundamente desiguales.
El contexto clave: el fin del tratado EE. UU.–Rusia
La declaración china coincidió con la expiración del New START, el último tratado bilateral de reducción de armas estratégicas entre Washington y Moscú. Pekín expresó su “lamentación” por el fin del acuerdo y advirtió que su desaparición podría afectar negativamente la estabilidad estratégica global y el sistema internacional de control nuclear.
China recordó que Rusia ha propuesto seguir respetando los límites centrales del tratado incluso después de su vencimiento, e instó a Estados Unidos a responder de forma positiva y retomar el diálogo sobre estabilidad estratégica. Según el Ministerio, esta expectativa no es solo china, sino compartida por gran parte de la comunidad internacional.
La doctrina nuclear china: defensa y mínimo necesario
El portavoz reiteró los principios tradicionales de la política nuclear china. China mantiene una estrategia de defensa propia, se compromete a no ser el primer país en usar armas nucleares y afirma que nunca empleará ni amenazará con emplear este tipo de armas contra Estados no nucleares o zonas libres de armas nucleares.
Además, Pekín sostiene que su fuerza nuclear se mantiene en el nivel mínimo necesario para garantizar la seguridad nacional, una formulación que ha sido constante en su discurso oficial durante décadas reporto Military China .
Responsabilidad prioritaria de las grandes potencias nucleares
El mensaje central de China no fue solo una negativa, sino un desplazamiento de la responsabilidad. Según el Ministerio de Exteriores, cualquier avance real en desarme nuclear debe cumplir dos principios básicos: mantener la estabilidad estratégica global y garantizar que la seguridad de ningún país se vea perjudicada.
Desde esta perspectiva, China considera que los países con los mayores arsenales nucleares deben asumir una responsabilidad prioritaria en la reducción de armas, antes de exigir compromisos equivalentes a Estados con capacidades muy inferiores.
Un debate que va más allá de China
Aunque la declaración se centró en la posición china, el trasfondo es más amplio. La expiración del tratado entre Estados Unidos y Rusia reavivó temores sobre una posible nueva carrera armamentista y dejó al sistema de control nuclear global sin un marco jurídico clave.
En este escenario, la postura de China apunta a marcar límites claros: no rechaza el desarme como objetivo a largo plazo, pero tampoco acepta ser incorporada a negociaciones que, desde su punto de vista, no reflejan la realidad del equilibrio nuclear actual.
Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto geopolítico y lectura comparada.
