Imprimir tareas escolares se vuelve una carga familiar
Para muchas familias en China, la jornada escolar no termina cuando los niños salen del aula. En los últimos meses, padres de distintas ciudades han comenzado a denunciar una carga cada vez más común: imprimir tareas enviadas por grupos de chat escolares, muchas veces con carácter urgente y para ser entregadas al día siguiente.
Los archivos —ejercicios, hojas de repaso o dictados— llegan directamente a los teléfonos de los padres. Si en casa no hay impresora, el tiempo se reparte entre traslados a tiendas de impresión, filas y gastos que, aunque pequeños por sesión, se acumulan a lo largo del semestre.
Cuando la tarea escolar se traslada al hogar
Los testimonios recogidos en ciudades como Jinan, Zaozhuang, Beijing y Wuhan muestran un patrón repetido: familias que imprimen tareas entre tres y cinco veces por semana, y otras que hablan de cargas casi diarias, incluyendo fines de semana. En un caso documentado, una madre relató que tras un semestre el papel guardado en casa alcanzó varios centímetros de altura, una forma gráfica de medir el volumen de trabajo trasladado al hogar.
Según reportes publicados por Legal Daily y reproducidos por medios nacionales, el problema no es solo económico. Padres explican que cada salida para imprimir puede implicar más de media hora entre desplazamiento y espera, lo que convierte una instrucción escolar aparentemente simple en una presión adicional sobre el tiempo familiar. Algunos admiten que evitan quejarse por temor a que sus hijos sean vistos como “conflictivos” o poco cooperativos en la escuela.
Costos pequeños, carga constante
El gasto por impresión suele rondar entre dos y tres yuanes por sesión, una cifra modesta en apariencia. Sin embargo, al repetirse durante meses, se transforma en un costo acumulado que muchos hogares no habían previsto. En coberturas adicionales se citan noches en las que se imprimen decenas de páginas de una sola vez, con pagos que superan con facilidad varias decenas de yuanes.
Especialistas en educación citados en estos reportes advierten que esta práctica supone un “traslado de responsabilidad” desde la escuela hacia las familias. La preparación y entrega de materiales impresos, señalan, forma parte de la organización docente y no debería recaer sistemáticamente en los padres.
El choque con la política de reducción de carga
El debate se vuelve más sensible al vincularse con la política de reducción de tareas y tutorías lanzada en 2021. Esa normativa buscaba precisamente aliviar la presión académica sobre estudiantes y familias, promoviendo que una parte significativa del trabajo escrito se realizara dentro de la escuela.
Sin embargo, en algunas ciudades se describe una tensión práctica: restricciones sobre la compra de materiales auxiliares y la necesidad de reforzar contenidos llevan a ciertos docentes a enviar tareas digitales que, en la práctica, solo pueden completarse si las familias las imprimen. Para los padres, el resultado es contradictorio: menos tareas “oficiales”, pero más trabajo logístico en casa.
Un problema cotidiano sin solución clara
Hasta ahora no existen datos nacionales que indiquen cuántas escuelas recurren a este tipo de prácticas ni normas específicas que sancionen la exigencia de imprimir tareas. En algunas regiones se han propuesto mecanismos de supervisión y evaluación, pero no se han anunciado medidas uniformes a nivel país.
Mientras tanto, el problema sigue creciendo de forma silenciosa. Para muchas familias, la impresora —o la tienda de impresión del barrio— se ha convertido en una extensión no oficial del aula, con costos y tiempos que ya forman parte de la rutina escolar.
🈶 ELEMENTO CULTURAL
En el debate educativo chino aparece con frecuencia la expresión “责任转嫁”, que se traduce como “traslado de responsabilidad”. En el contexto escolar, se utiliza para criticar situaciones en las que tareas propias de la institución terminan recayendo sobre las familias. La discusión sobre las impresiones refleja esa preocupación: no se trata solo de papel y dinero, sino de dónde termina la escuela y dónde comienza el hogar.
Análisis editorial de Hanyu Online, basado en reportes de Legal Daily y coberturas de medios nacionales.
