Silver study abroad”: jubilados chinos viajan al extranjero para volver a estudiar

No es turismo, es volver a ser alumno

Una escena que hace algunos años habría parecido inusual hoy comienza a repetirse: personas de 50, 60 o incluso más de 80 años vuelven a cargar una mochila y cruzan el océano, no para hacer turismo, sino para estudiar.

En Florencia toman clases de dibujo. En Kioto aprenden ceremonia del té. En Barcelona se sientan en aulas de idiomas. Viajan con identidad de estudiantes, no como visitantes de paso.


Una generación que no quiere “retirarse”

Para muchos de ellos, jubilarse no significa detenerse. La llamada “nueva vejez”, formada en gran parte por quienes crecieron durante la etapa de apertura económica, tiene más educación, más recursos y más expectativa de vida saludable que generaciones anteriores.

Al retirarse, algunos sienten un vacío. El ritmo cambia de golpe. La agenda se vacía. Y aparece una pregunta: ¿qué sigue ahora?

Para un grupo creciente, la respuesta es volver a estudiar.


Del arrepentimiento al proyecto personal

En varios casos el impulso nace de un deseo antiguo.

Un profesor jubilado de 83 años viajó a Florencia para estudiar dibujo de forma sistemática por primera vez. La idea llevaba décadas en su cabeza, desde que de joven vio un libro ilustrado sobre el Renacimiento italiano.

Otros buscan algo distinto: actualizar su forma de pensar, explorar una segunda etapa profesional o simplemente aprender sin presión laboral.

No se trata solo de compensar una oportunidad perdida, sino de darle sentido a los próximos veinte o treinta años de vida activa.


La educación tradicional ya no les alcanza

Muchas personas mayores han probado universidades para adultos dentro de China. Sin embargo, algunos consideran que las clases suelen ser demasiado básicas o repetitivas.

Buscan profundidad, inmersión cultural y un aprendizaje que realmente los desafíe. Esa diferencia entre la oferta disponible y sus expectativas reales ha empujado a algunos a mirar hacia el exterior reporto News China.


De experiencia individual a fenómeno organizado

El movimiento comenzó de forma espontánea, pero pronto empezó a estructurarse.

En 2024, una mujer de 56 años compartió en redes sociales su proceso para solicitar estudios en el extranjero tras jubilarse. La reacción fue inmediata: miles de personas preguntaban cómo hacerlo.

A partir de ahí surgieron clubes y plataformas que conectan a jubilados con instituciones educativas fuera del país. En menos de un año se organizaron múltiples grupos de estudio, con participantes que en algunos casos superan los 80 años.


Un nuevo tipo de estudiante

Este perfil tiene características claras: suele contar con cierta estabilidad económica y tiempo disponible, pero a menudo enfrenta barreras como el idioma o la adaptación tecnológica.

Por eso el mercado ha comenzado a ajustar su oferta, con ritmos más pausados, talleres culturales, alojamiento cómodo y apoyo logístico. Aun así, todavía no existen suficientes programas diseñados específicamente para este tipo de estudiante.


El debate de fondo

Más allá del viaje, el fenómeno plantea una pregunta mayor: ¿cómo entendemos la jubilación?

Si la esperanza de vida aumenta y muchas personas pueden vivir dos o tres décadas más con buena salud, el modelo tradicional de estudiar, trabajar y luego retirarse definitivamente empieza a quedar corto.

El interés por estudiar en el extranjero no es solo una tendencia de consumo. Es una señal de que una parte de la población quiere seguir aprendiendo, participando y construyendo identidad más allá de la vida laboral.


Entre entusiasmo y desafíos

No todo es simple. Existen dudas sobre regulación, calidad académica, adaptación institucional y protección en el extranjero.

Sin embargo, lo que sí es visible es el cambio cultural: cada vez más jubilados no se definen como personas que “terminaron” una etapa, sino como personas que empiezan otra.

Viajar para estudiar se convierte así en una declaración silenciosa: la edad no cancela la curiosidad.

Hanyu Online es un proyecto editorial independiente que analiza China desde fuentes locales, contexto urbano y lectura comparada.

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