La caída de turistas chinos desploma los precios de alojamiento en Japón
Los turistas chinos Japón se redujeron de forma abrupta después de que Beijing emitiera un aviso de riesgo para viajar al país tras las declaraciones de la primera ministra japonesa Takaichi Sanae sobre Taiwán. Según datos citados por Global Times a partir del JNTO, el número cayó de 71,57 millones en octubre a 56,26 millones en noviembre, una disminución mensual del 21,4%. El impacto fue inmediato: hoteles en Kyoto, Osaka, Nagoya, Hiroshima y Fukuoka comenzaron a bajar precios de forma agresiva, algunos incluso a niveles históricamente bajos.
Medios como Huanqiu y Red Star News señalan que, en Kyoto, habitaciones que hace un año costaban más de 20.600 yenes ahora se ofrecen por menos de la mitad, con opciones desde 3.000 yenes por noche. El descenso también se siente en el comercio: Takashimaya reportó una caída del 9,8% en ventas duty-free y del 23,9% entre compradores chinos. Las cancelaciones se multiplican y los hoteles reconocen que esta es la primera vez en mucho tiempo que están obligados a rebajar tarifas para atraer huéspedes.
Precios en caída en las ciudades más dependientes del turismo chino
Kyoto, una de las ciudades más visitadas por turistas chinos, vive un retroceso visible. Hoteleros hablan de “olas de cancelaciones” a partir del aviso emitido por China el 14 de noviembre. En Kamakura, una tienda de helado matcha afirma que el 70% de sus clientes extranjeros solían ser chinos, pero ahora “casi ninguno” entra por la puerta. Lo mismo ocurre en tiendas de jabón y en zonas tradicionales como Asakusa, donde se redujo el alquiler de kimono y la presencia de grupos de habla mandarín. Incluso en Ginza, donde el flujo turístico sigue alto, se nota la ausencia de compradores chinos con bolsas de lujo.
Golpe directo a la economía japonesa
Una encuesta nacional realizada del 5 al 9 de diciembre muestra que el 42,8% de las empresas japonesas prevé impactos negativos. Entre las más afectadas destacan transporte, hoteles, retail y logística turística: un 53,8% declara daños inmediatos. Institutos económicos japoneses advierten que, si la tendencia continúa, Japón podría perder hasta 2,3 billones de yenes en tres años. El dato es especialmente sensible porque China representa 21,3% del gasto turístico extranjero en Japón; en algunas regiones como Okinawa, hasta 70% de las reservas invernales dependían de visitantes chinos.
Turistas redirigidos a Corea del Sur y el Sudeste Asiático
El vacío dejado en Japón se está desplazando a otros destinos. Corea del Sur captó 4,7 millones de turistas chinos entre enero y octubre, impulsada por la devaluación del won, que ofrece un 9,4% de ventaja en tipo de cambio. Países del Sudeste Asiático —Tailandia, Singapur, Malasia, Vietnam— muestran crecimientos semanales de doble dígito. Incluso Rusia aparece como alternativa invernal frente a Hokkaido.
Tensiones políticas como detonante del “efecto dominó”
De acuerdo con fuentes chinas, coreanas y japonesas, el origen inmediato del desplome fue político. Las declaraciones de Takaichi Sanae sobre una posible intervención militar japonesa en la cuestión de Taiwán fueron consideradas provocadoras por Beijing. La respuesta fue rápida: un aviso oficial de riesgo que alteró por completo el flujo turístico. La caída reveló la vulnerabilidad del modelo turístico japonés, fuertemente dependiente del mercado chino.
ELEMENTO CULTURAL
En chino, “turista” se expresa como 游客 (yóukè), donde 游 significa “viajar” o “moverse” y 客 significa “visitante” o “huésped”. En el discurso turístico chino, el término se usa frecuentemente para medir la “temperatura” de las relaciones bilaterales, ya que el flujo de 游客 refleja tanto afinidad cultural como estabilidad diplomática.
Análisis de Hanyu Online basado en información de fuentes oficiales y medios chinos.
